Wallace S. Broecker es un investigador estadounidense nacido en 1931, más exactamente en Chicago; y aunque es uno de tantos que nos han dicho algo importante (y preocupante) sobre el calentamiento global y los cambios climáticos probablemente sea uno de quienes más merezcan ser escuchados teniendo en cuenta que fue el primero en usar el término.
En 1975 Broecker publicó en la revista Science el artículo “Cambio Climático: ¿Estamos al borde de un calentamiento global pronunciado?“, donde daba alerta al mundo de que se avecinaba un calentamiento pronunciado, el término que usó para nombrar su teoría fue según él una “casualidad” que sólo se desprendía de su interés por elaborar el titular del texto, y si hablamos de casualidades, precisamente un año después de la publicación se empezaron a notar las consecuencias de las que hablaba el científico, “así que fue una predicción muy interesante”, como él mismo indica.
Wallace S. Broecker es actualmente catedrático en el Departamento de Ciencias Ambientales y de la Tierra en la Universidad de Columbia (Nueva York) y se encuentra en la ciudad de Madrid esperando recibir el jueves 18 de junio el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático en su primera edición. De sus últimos conceptos, se destaca su interés por los combustibles fósiles, de los que según explica seguiremos dependiendo “porque las energías renovables no bastan para sustituirlos, en especial en los países pobres. Deberíamos potenciarlas al máximo, pero aún así será insuficiente. No podemos confiar en que en los próximos 50 años despeguen del todo. Necesitamos una solución de emergencia“, por lo que se remite entonces a una solución experimental: el secuestro y almacenamiento de carbono.
Se conoce como Secuestro de Carbono al proceso de remover el dióxido de carbono de la atmósfera intentando con ello atenuar el calentamiento global y sus efectos, por el momento aún se encuentran buscando las maneras más efectivas para, mediante la liberación de oxígeno, conseguir capturar de manera artificial el carbono, así mismo se encuentran explorando maneras de estimular procesos naturales de secuestro; por el momento, las metodologías desarrolladas con vistas a evaluar el secuestro de carbono parecen tener aún serias deficiencias, por lo que los datos al uso suelen subestimar la cantidad de carbono almacenado por la biota y los suelos, y así como más de uno lo ve como una utopía muchos otros le apuestan a esta técnica. Precisamente Broecker la defiende diciendo: “Se trata de buscar un refuerzo a las energías renovables, no una alternativa. Pero es absolutamente esencial que dediquemos esfuerzo al secuestro de carbono, que aprendamos cómo llevarlo a cabo de forma que no dañe al medio ambiente y que tenga unos costes energéticos y económicos aceptables“.
Lo cierto es, que luego de años y años de autodestrucción hoy estamos urgidos por tratar de mitigar los resultados de nuestra propia irresponsabilidad, van y vienen métodos para aplacar el calentamiento global, se aprueban, se rechazan, un error, un problema…lo cierto es pues, que en tanto no se tomen las medidas oportunas las cosas se pondrán peores; un informe publicado hoy por la organización CARE Internacional, señala que al menos 200 millones de personas serán migrantes por el cambio climático en el año 2050 en busca de refugio, y si seguimos sin hacer nada, ¿dónde nos refugiaremos después?. El calentamiento global es un asunto de todos, si bien los científicos se gastan las pestañas cada día intentando descubrir soluciones sostenibles, no son ellos los únicos afectados. No creo que tenga que darles la misma cátedra de colegio sobre el cambio climático, ¿o es que definitivamente no hemos entendido bien qué estamos haciendo mal?.
*Este post pertenece a la acción “100 posts sobre el cambio climático”
Vía | ElPais – Weblogs.Madrimasd – LNE.es



