Terminando la década de los años 70, Nintendo estaba buscando un juego que le diera protagonismo en los Estados Unidos, fue entonces cuando el presidente de la compañía Hiroshi Yamauchi le encomendó tal tarea a Miyamoto, un desconocido pero talentoso artista Japonés.
Miyamoto creó en 1981 Donkey Kong, el famoso mono lanza-barriles, juego que se posicionó mundialmente como uno de los mejores, allí se presentaría de manera incipiente el saltarín Mario -Jump Man-. Poco tiempo después llegaría Super Mario Bros, el bombazo que estaba esperando la casa Nintendo para elevar su estatus, le siguió The Legend of Zelda, Super Mario 64, el juego clave en las aventuras tridimensionales, siguió Ocarina of Time uno de los mejores, indiscutiblemente.
Pero aún a sus 56 años, Miyamoto sigue trabajando en proyectos importantes para Nintendo y es que él es uno de los artífices de que la industria del videojuego sea más poderosa que la del cine o incluso la industria musical. En cuanto a qué es más importante para una empresa, si el desarrollo de ideas o las ventas dijo: “Supongo que depende de la compañía. Nosotros tenemos claro que nuestro camino es hacer realidad ideas revolucionarias y únicas. Es entretenimiento, y queremos dárselo a la gente. Personalmente, mi gran meta es hacer que la gente sea feliz con nuestros juegos y tenga una sonrisa en la cara. Eso es lo que me interesa a la hora de concebir un juego“.
Vía | 20Minutos.es




